Don Hermenegildo, empujado por el dolor de los familiares de los tripulantes de su barco, y en presencia de la conmoción de los porteños, se dirige al templo de la ciudad a pedirle a la Virgen del Carmen por sus trabajadores. El escapulario del Carmen debe ser impuesto por un https://studio-directory.com/listings12714061/5-hechos-f%C3%A1cil-sobre-aoraciones-descritos